Consejos

Mi experiencia con las uñas acrigel

Hace un mes decidí experimentar con las famosas uñas acrigel, para ver si así por fin podía tener mis manos más bonitas y cuidadas. La experiencia que tuve con las uñas acrigel tiene muchos altos y bajos, y por eso decidí contártelo aquí.

Este boom de uñas “falsas” tiene poco tiempo, y es solo otra variedad de las uñas acrílicas. Con las acrigel, utilizan un tip (uña falsa) sobre tu uña natural y de ahí forman una capa con gel (diferente a las acrílicas que es con una mezcla de polvo acrílico). 

No tienen muchas complicaciones, pero si quieres saber más, continúa leyendo mi experiencia.

La primera semana con uñas acrigel

No tenía miedo de adaptarme a estas uñas la primera semana porque años atrás tuve uñas acrílicas. Ahora bien, eso fue hace mucho tiempo y no tenía el mismo estilo de vida que tengo ahora. 

Actualmente uso muchísimo las manos. Escribo en la computadora muchas horas al día, toco guitarra, hago ejercicio, me gusta cocinar, estirar los dedos, escribir a mano, y un largo etcétera que concluyo como: soy un ser inquieto.

Las uñas eran preciosas, pero me costó mucho adaptarme a ellas por el largo

No puedo tener las manos quietas por mucho rato, soy demasiado inquieta y siempre me gusta estar haciendo algo. Por eso confieso que esta vez me costó demasiado adaptarme a las uñas porque me sentía inútil. Me costaba escribir, me costaba limpiar, me costaba prepararme el café ¡TODO me costaba un montón!

Admito que fue también mi error por no insistirle a la manicurista que quería mis uñas más cortas. Ella me aconsejó un estilo que me pareció hermoso, pero cuando me las cortó me dijo que quizás un tanto largas me quedaría mejor. Acepté esa propuesta porque mis uñas acrigel se veían hermosas, pero no pensé en el después.

Si en algún momento optas por las uñas acrigel, te recomiendo ser bastante específica con lo que quieras y no ceder siempre a lo que diga la manicurista. Si no las quieres largas, díselo, pues al final tu comodidad y conformidad es prioridad.

El aesthetic es lo mejor de todo

A pesar de que sufrí esa primera semana, no niego que igual me encantaba por lo estilizadas que se veían mis manos. Me encantaba moverlas con esas uñas porque se veía bastante bonito. El aesthetic de las uñas es innegable.

El aesthetic es la mejor parte

Ese creo que es el principal pro. Son muy fáciles de mantener, realzan la belleza de tus manos, y no tienes que hacerle mantenimiento sino luego de 2 a 3 semanas como mucho.

El mantenimiento es delicado, no lo pases por alto

La manicurista que me atendió me comentó que debía retocar las uñas cuando mis uñas naturales crecieran mucho, que es en promedio “un mes”. Pero esto es muy relativo porque no a todas nos crecen las uñas iguales.

Mis uñas naturales crecen rapidísimo. Debido a esa rapidez, las uñas acrigel empezaron a “abrirse” de mis uñas naturales solo 3 semanas después.

Esto de “abrirse” quiere decir que se crea un leve espacio entre las uñas acrigel y las naturales, y eso es medio peligroso porque ahí puede entrar agua y formarse hongo. Además de lo incómodo si se te atora el cabello.

Por ese motivo fui al mismo lugar para el mantenimiento, pero resulta que la manicurista que me atendió ya no estaba ahí. Como el lugar tiene buen protocolo, la nueva manicurista que me atendió fue excelente y de inmediato me hizo todo lo necesario para que mis uñas quedaran preciosas.

Así me las dejaron con el mantenimiento, justo como las quería

Admito que esta vez me sentí mucho mejor porque me las corto justo del tamaño que quería. Estaba muy feliz con estas uñas, al fin me sentía cómoda usando mis manos, y me sentía genial con todo el tema del aesthetic.

El grave problema de las uñas acrigel: el hongo

Que no te alarme este subtítulo. Solo es un indicio del único problema de estas uñas. Además, esto puede suceder porque no te las montan bien, porque no te las cuidas bien, o solo por…mala suerte, como me pasó a mi.

Apenas llevaba una semana con mis uñas acrigel nueva cuando noté una mancha verdosa extraña en mi pulgar izquierdo. También noté que, a diferencia del resto, mi uña natural se veía levemente desprendida de la uña acrigel, pero solo era una partecita al final de la uña.

Es difícil notarlo, pero ya en la foto se marcaba la mancha verde

Me preocupé mucho por este tema y pedí recomendaciones por internet. Lo mejor fue ir al salón de belleza donde me atienden para preguntar.

Como ya era de noche, me dijeron para ir al día siguiente, y que si no es nada grave, no deberían ni siquiera cobrarme algo. 

Por ese lado estaba algo tranquila, así que fui al día siguiente a preguntar y me atendió la misma manicurista que me las acomodó la última vez.

La chica me despintó la uña verdosa y ahí notamos que ya tenía algo de moho, lo que a largo plazo puede evolucionar en un hongo grave si no se le hace el tratamiento adecuado. La chica algo preocupada me dijo que quería revisar el resto de mis manos, a lo que accedí. 

Resulta ser que 4 de mis 10 uñas tenían el mismo problema, aunque leve. Lo gracioso de todo esto es que ninguna uña estaba levantada, y la uña acrigel no tenía ningún espacio o abertura donde podría pasar la humedad.

Aquí se puede ver que en efecto, si estaba comenzando a formarse un hongo

La manicurista me aconsejó retirarme todo el sistema para evitar empeorar la salud de mis uñas naturales. Por más que me entristeciera, tuve que acceder, porque al fin y al cabo la salud es primero y no podía arriesgar mis uñas naturales.

Me puse muy triste porque mis uñas acrigel ya tenían la forma que yo quería y solo me duraron una semana. Además, tuve que pagar por el retiro del sistema y por la aplicación de un antimicótico en el mismo lugar.

En pocas palabras: perdí algo de plata y obtuve algo de tristeza, pero era lo necesario para evitar lo peor.

Entonces ¿es bueno usar uñas acrigel o no?

A pesar de mi situación, niego con fuerza que sea malo usar uñas acrigel. No es mentira que sí debilitan tus uñas naturales y que puede acarrear problemas de salud si no descansas de ellas al menos un par de meses al año. Pero de ahí a considerarlo como algo extremadamente malo, no creo, al menos por mi lado.

Lo que sí es que hay que tener cuidado con el tema y también tomar en cuenta tu tipo de uña y piel. Para ello, considera esto:

  • Si tus uñas son demasiado frágiles, quizás lo mejor sea evitar estos tratamientos.
  • Tienes que mantener tus uñas acrigel al menos una vez al mes.
  • Ante la mínima sospecha de mancha verde, acude de inmediato al salón de belleza. Si es moho, lo mejor es que te retiren las uñas acrigel para evitar formación de hongos graves.
  • Si estás acostumbradas a las uñas cortas, te costará mucho adaptarte a uñas acrigel muy largas los primeros días. Eso es normal.
  • Cuando te las coloques, siempre revisa que estén limpias, sobre todo por debajo. Usa guantes de cocina para lavar y no olvides echarte aceite de cutícula todos los días para que tus uñas naturales no se debiliten tanto.

Por ahora retomé mis uñas naturales, pero lo bueno es que la onicofagia no ha regresado. En un próximo post hablaré más de la onicofagia y algunas recomendaciones para evitar lastimar las manos.

Así están actualmente mis uñas, aunque pienso dejarlas crecer más naturalmente.

¡Ah! En serio no olvides el aceite de cutícula, es milagroso y gracias a ese aceite mis uñas ahorita están resistentes. Como tuve las uñas acrigel por un mes, igual se debilitaron un poco, pero eso solo duró una noche. Este aceite es un must tengas o no tengas uñas “falsas”, así que no dudes en usarlo. 

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