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5 micro hábitos para incrementar tu productividad

¿Alguna vez has escuhado la palabra micro-hábitos? Como puedes deducir por el nombre, estos son pequeños hábitos que tienen mucha relevancia a la hora de desarrollar una rutina. De hecho, son esenciales para que puedas desenvolverte mejor con cualquier actividad, sea laboral o personal. Ahora bien, no es necesario tener un largo listado de micro-hábitos para incrementar tu productividad, lo que importa es que tengas los necesarios acorde a tu estilo de vida.

¿Y cuáles son esos micro-hábitos que podrían funcionar? Para cada persona esto puede ir variando, pero lo que es seguro es que con los 5 micro-hábitos que enlisté en este post, podrás ir ajustando una rutina que te ayude a mejorar tu calidad de vida. El otro lado positivo de este pequeño listado es que podrás adaptarlos como se te haga más fácil, porque no hay competencia con ellos, puedes hacerlos parte de tu vida cuando te sientas más comodo. 

Un ejemplo de cómo funcionan los micro-hábitos

Piensa en este momento en una meta que tengas esta semana (lo que conocemos como milestone), que sea de aquellas que requieren su planificación y tiempo. Puede ser desde terminar un proyecto laboral hasta completar rutinas de ejercicio. Ahora bien, para llegar a esa meta no puedes solo avalancharte a lo loco y esperar que todo fluya como si nada.

Para que tengas éxito con ella y no te llenes de estrés innecesario, es importante que la vayas moldeando con sub-tareas, y estas sub-tareas necesitan sus micro-hábitos. Puede parecer confuso, pero te puedo dar el ejemplo con las rutinas de ejercicios.

Supongamos que quiero tomar 4 clases de yoga a la semana:

Meta: Tomar 4 clases de yoga a la semana

Sub-tarea: Iniciar con clases para principiantes

Micro-hábito: Hacer yoga por 20 minutos

Si quiero lograr tomar mis 4 clases semanales, no puedo comenzar de inmediato con clases para expertos que sean de dos horas. Ya al comenzar de esa forma, terminaré agotada antes de tiempo y será difícil que logre mi meta. Es más conveniente que vaya con calma con el primer micro-hábito: tomar clases de yoga, así sea por 20 minutos. De esta forma, logro aprender más con las clases para principiantes para luego dominar cada técnica y tomar mis 4 clases a la semana. 

¿Por qué los micro-hábitos pueden ayudarte a incrementar tu productividad?

Los micro-hábitos son tan solo tareas sencillas que puedes agregar a tu estilo de vida de forma rápida, pero siempre tomándote el tiempo necesario para ajustarlos acorde a tu comodidad. Lo bueno de este tipo de hábito es que no suele ser tan retador como los hábitos a largo plazo. 

Si tienes una meta a largo plazo y quieres incrementar tu productividad y concentración pero sin caer en lo imposible, quizás los micro-hábitos sean necesarios. Recuerda que estos funcionan como herramientas que pueden romper ese ciclo repetitivo que está retrasando el éxito de tu meta. Es por eso que pueden ser muy útiles tanto para mejorar tu pro-actividad como para tener un día un poco más organizado.

Por eso, te invito a que consideres los siguientes 5 micro-hábitos para poder tener un día más productivo e incluso tranquilo ante cualquier situación inesperada. Eso sí, comienza con uno por semana, y luego puedes ir agregando los demás poco a poco. No es recomendable iniciar de inmediato con los 5 micro-hábitos porque podría generarte mucha tensión, así que ve con calma. Despacio, pero seguro. 


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1. Despierta 30 minutos antes de lo habitual

Quizás ya hayas escuchado antes que es más importante completar tus ciclos de sueño que solo dormir 8 horas bajo presión y porque sí. De hecho, algunas personas despiertan activas y sin malestar así hayan dormido solo 6 o 7 horas, y eso es porque lograron completar sus ciclos de sueño correctamente. Si igual no tienes idea de este tema, no te preocupes, en este enlace te dan una breve definición.

Sabiendo este detalle del sueño, puedes ahora comenzar con un buen micro-hábito que podría hacer tu día más productivo: despertar 30 minutos antes de lo habitual. Esos 30 minutos no interrumpirán tu rutina de sueño y te dará el tiempo necesario para prepararte. Esto es porque apenas termina un ciclo de sueño, en el cual nuestro cuerpo ya ha descansado suficiente, ya podemos despertar sin necesidad de esperar a que a juro suene la alarma. 

30 minutos extra para leer tu libro favorito / Foto: Unsplash

Además, esos 30 minutos pueden ser milagrosos. Piensa que si quieres hacer yoga o leer las noticias mientras bebes café, con esos 30 minutos de más podrás hacerlo sin estrés. Eso sí, si se trata de leer las noticias, trata de que no sea algo que te abruma demasiado, porque más bien podría generar tensión. La idea es comenzar las mañanas con tranquilidad y tratando de disfrutar cada minuto. 

Otra recomendación es evitar hacer scroll en el teléfono apenas te despiertas. Es decir, evitar revisar las redes sociales de inmediato porque casi siempre nos quedamos estancados por un buen rato en ellas. Siendo honesta, hasta yo caigo en eso, pero hay formas de evitarlo. 

Una buena idea para evitar caer en este hábito es usar el celular solo para poner música relajante o incluso meditar. Te puedes ayudar con estas 5 apps de self-care que son geniales para darte el cariño que mereces.

2. Haz tu cama

Si no eres de las personas que tiende su cama, pues déjame avisarte algo: ya es hora de hacerlo. Hacer la cama es una tarea poderosa que, por más extraño que parezca, le hace entender a tu mente que ya la hora de dormir se acabó. Además, esta pequeña labor organiza tu espacio visualmente y ayuda a que también te relajes más con el orden. Recuerda que cuando vemos un espacio ordenado, solemos asociarlo más fácilmente a tener un día más ordenado. 

Haz la prueba tendiendo tu cama un día, y al otro día no. Verás la diferencia de inmediato. 

¡Ah! antes de que lo olvide, te recuerdo que este es uno de los micro-hábitos más faciles que puedes hacer. Cuando te acostumbras a hacerlo por unos cuantos días, lo vuelves un hábito a largo plazo sin darte cuenta. 

3. Revisa tus finanzas

Gracias a las aplicaciones online de banca, ahora es posible realizar cualquier labor financiera de forma rápida y menos tediosa. Lo mejor de estas apps es que así puedes incrementar tu productividad con otras labores importantes. Por eso puede resultar conveniente revisar tus finanzas una vez al día, para que así tengas una idea de tus gastos a corto plazo. Con esta revisión puedes ajustar tus prioridades según tus necesidades para que el dinero te alcance como es debido.

Este momento lo puedes aprovechar para revisar si ya te depositaron algo que te debían, si ya te cobraron la deuda de alguna tarjeta, o simplemente saber el balance de lo que tienes en el banco. 

Un chequeo rápido de tus finanzas durante el día evitará que tengas algunas interrupciones sorpresa más adelante. De hecho, puede ser un buen micro-hábito para agregar en tus mañanas mientras te preparas para planificar tu día.

Lo que sí te recomiendo es que no lo hagas como algo obsesivo, pues podría empeorar tu salud mental. Revisar es solo eso, mirar rápidamente tus cuentas y listo. Evita sofocarte calculando más de la cuenta, sobre todo si decides agregar más deudas o pagos cuando no corresponde. La idea es prevenir gastos innecesarios, y una manera de evitarlo es repasar tus finanzas solo un par de minutos al día. 


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4. Dale la prioridad necesaria a tus metas diarias

Trata de revisar tu calendario pocos minutos luego de despertar, pues de esta forma podrás saber cuáles son las tareas que son prioridad. Recuerda que estas obligaciones están marcadas para que puedas alcanzar una meta a largo plazo o milestone, por lo que es necesario que les des la atención que se merecen.

El acto de identificar tus prioridades diarias en la mañana, mientras tu menta aún está fresca y con energía, genera una mayor probabilidad de tener buenos resultados con lo que tienes planificado. Esto se debe a que puedes concentrarte mejor en lo más importante de tu trabajo, y a su vez, puedes ir revisando qué otras cosas puedes avanzar que no sean tan obligatorias.

Foto: Unsplash

Es por ello que no debes pasar por alto verificar tus metas diaras para incrementar tu productividad, porque así puedes anticiparte a tus próximos proyectos y evitar terminar con un temido burn out

5. Deja las tareas menos importantes…para después, sin miedo 

Creo que este es uno de los micro-hábitos más importantes, si no es que el más importante de esta pequeña lista. Y es que todo surge de lo siguiente: si no es prioridad en este momento, ¿por qué hacerlo ahora?

Para variar, si no se convierte en prioridad luego, quizás ni siquiera debería estar en alguna lista de “prioridades”. Esto va de la mano con algo que suele ser tentador para muchos: agregarse más responsabilidades de las debidas.

Evita en lo posible agregarte miles de tareas que no te corresponden o darle prioridad a cosas que, si lo analizas a profundidad, no son tan importantes. Todo tiene su momento y su tiempo, la vida no es una carrera.

Esto es esencial para poder incrementar tu productividad no solo en lo laboral, sino en lo personal, porque incluso el descanso puede ser algo productivo para una vida saludable, y por eso es mejor no darle importancia a cualquier cosa cuando no es necesario. 

Conclusiones

Aunque las metas a largo plazo son muy importantes, puede ser todo un reto iniciarlas. Nadie sabe cómo dominar técnicas de yoga en tan solo un día, pero puedes comenzar a practicar los ejercicios poco a poco para llegar a dominarlo lo mejor que puedas. Es por eso que adoptar micro-hábitos en tu rutina te puede ayudar a mejorar tu calidad de vida más allá de incrementar tu productividad, porque la idea es mas bien dar los primeros pasos a algo que te genere bienestar. 

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